¿Cuánto tendrá que aportar mi expareja para la manutención de los hijos en común?

Cuando una pareja se separa y hay un hijo en común hay veces en las que la relación sigue siendo amistosa y se llega a acuerdos sin necesidad de entrar en batallas legales. En algunos casos, ambos padres deciden que lo mejor para los hijos en común es que sea el padre o la madre la que tenga la custodia y el otro tenga un régimen de visitas que, habiendo una buena relación, puede ser muy abierto.

pension alimenticia

El problema puede surgir a la hora de valorar el dinero que tendrá que aportar la persona que no tiene la custodia para ayudar a la manutención de los menores. Pero esto no debería de ser tema de conflicto ya que existen tablas orientadoras de pensiones alimenticias de los hijos en las que es muy fácil calcular la pensión que corresponde teniendo en cuenta todas las características de ambos padres y el número de hijos que se tengan en común.

Una cantidad adecuada a cada caso

La cantidad que se va aportar en concepto de manutención varía en función de los ingresos de los que se disponga y también del número de hijos en común. El programa tiene en cuenta diferentes parámetros para ofrecer la cantidad que corresponde abonar mensualmente.

Es importante saber que estas tablas orientadoras son las que tienen en cuenta los abogados y los jueces, por lo que salvo que existan causas excepcionales, seguramente serán las que van a salir en caso de que se realice un juicio.

Lo mejor es fijar siempre una cantidad que sea la misma cada mes, independientemente de que un mes los hijos puedan estar más tiempo con el progenitor que no tiene la custodia. Esto es así porque hay gastos fijos que debe de asumir quién tiene la custodia, como el pago de la vivienda y de los servicios de la misma o el abono de las facturas del colegio.

La cantidad, fijada por un juez

Incluso habiendo buenas relaciones el consejo de los abogados es que haya una cantidad en concepto de pensión de alimentos fijada por el juez, así como un régimen de visitas que luego los padres pueden variar si ambos están de acuerdo.

Pero de esta manera, en caso de que más adelante surjan conflictos, todo estará redactado negro sobre blanco y ambas partes sabrán a qué atenerse si la relación se daña o llega el momento que todos tememos de separarse.