Comer en Bulgaria: bueno, rico y barato

La cultura gastronómica que podemos encontrar en los países mediterráneos es conocida mundialmente por ser rica en vitaminas y muy saludable, pero hay otros países de Europa del este que tienen mucho que enseñarnos sobre su gastronomía, ofreciendo a nuestros sentidos un nuevo mundo de olores, texturas y sabores amplio y muy sorprendente.

Muchos son los turistas que en estos días visitarán Bulgaria, país que se está convirtiendo en un destino obligado para los amantes del turismo de aventura y de actividades al aire libre. Pero este maravilloso país, no solo debe ser famoso por sus idílicos paisajes y un entorno fascinante, sino también, por su variada gastronomía, de la cual descubriremos algunos platos a lo largo de este artículo, esperamos sorprenderles y que se animen a probar alguna de estas recetas búlgaras, aunque, sin lugar a duda, os sabrán mejor en cualquier pueblecito de ese país de cuento.

El Desayuno:

-Imaginemos que nos despertamos en este pueblecito, después del largo viaje del día anterior y antes de comenzar la actividad preparada para ese día, nada puede apetecernos más que un buen desayuno. Bien sea, en el hotel o en una cafetería cercana, el menú que encontraremos es muy, pero que muy, variado, podemos elegir:

-Banitsa: son unos rulos de capas muy finas de pasta filó rellenas de queso feta, buenísimos.

-Princesas: no os asustéis, que no se comen a nadie, son unas tostadas de pan, huevo, queso y carne picada, es algo más fuerte, pero merece la pena probarlo.

-Fruta: la variedad de fruta fresca es increíble, cerezas, ciruelas, plátanos, manzanas, etc todas ellas de gran calidad.

-Cafés, zumos, té para los más tradicionales.

El Almuerzo:

Por la maña hemos visitado monasterios, iglesias y hemos paseado por lugares tan naturales que parece que la mano del hombre no ha tocado nunca esas tierras, conociendo poco a poco la historia de cada rincón e incluso, los más valientes, han escalado y han hecho barranquismo. Y cuando hemos acabado con nuestras distintas rutas, se nos abra abierto el apetito, por lo que pasaremos a buscar un restaurante en el que poder deleitarnos con su rica gastronomía.

Comencemos por la bebida:

No debemos olvidar comentar que Bulgaria es un país productor de grandes vinos que no podemos dejar de probar. Tanto en la llanura del Danubio, como en el Valle de las Rosas o en la Costa del Mar Negro, hay una gran variedad de vinos blancos, rosados o tintos. La bebida nacional es una especie de coñac, con un tono un poco más blanco, elaborado a base de uva o ciruela, destilado por monjes en el famoso monasterio de Preobrazhauski. Para los amantes de la cerveza también encontraremos una gran variedad de ellas como, por ejemplo; kamanitza, zagorka… todas ellas fresquitas y muy baratas.

En España, estamos acostumbrados a comer más tarde que el resto de los países, lo cual nos hace que muchos días debamos ser precavidos y llevar bocadillos, sin embargo, en Bulgaria no debemos preocuparnos por esta cuestión, ya que, aunque la hora del almuerzo búlgaro, haya pasado, las cocinas de los restaurantes suelen continuar abiertas todo el día.

Para comer podemos elegir un menú apetitoso para cualquier paladar. Los platos típicos, que solemos encontrar en todos lados son:

-Tarator; especie de sopa fría, elaborada con yogur, pepino, nueces y ajo de forma opcional, es un entrante parecido al gazpacho andaluz.

-Shoppska salata; ensaladas variadas de pepino, tomate, cebolla, aceitunas negras y el famoso queso que como habeis podido comprobar es un ingrediente muy utilizado en esta gastronomía.

-Musaka; es una variedad de la musaka griega, pero con una base de patatas y carne picada.

-Kebabtch; es la típica hamburgursa bulgara, las condimentan con una gran variedad de especies que le da un sabor exquisito y distinto al de la hamburguesa que estamos acostumbrados a tomar.

-Tarta garash(tarta deliciosa de chocolate),kozunak(especie de bollo rellano de avellanas, pasas, nueces y fruta seca),lokum y un sin fin de postres a elegir, más dulces, menos dulces, salados para todos los sabores y gustos.

Con respecto a los precios, son bastante asequibles, los menús para dos personas, con bebida incluida, suelen rondar los 15 €, más o menos, pero, además, hay una serie de restaurantes tradicionales donde los menús suelen ser más económicos, se llaman Mehanas, a los que recomendamos ir al menos una vez, no solo por sus precios, sino por lo característicos que son. Su decoración es la típica de labranza, con mesitas y manteles a cuadros, donde sirven guisos y platos típicos del país, otra curiosidad es que los camareros no cambian los manteles al pasar de un comensal a otro, sino que se limitan a limpiar las migas para el siguiente cliente, os sorprenderá lo limpio que los dejan.

La cena:

La tarde podemos pasarla realizando actividades más pausadas, como por ejemplo en uno de sus maravillosos spas, que nos ofrecen vistas preciosas, aguas termales y un buen precio. Y para finalizar nuestra visita gastronómica por Bulgaria, degustaremos un rico menú para cenar en el que podremos probar los siguientes platos, aunque debemos tener cuidado, porque algunos son bastante pesados, si pretendemos irnos directamente a la cama.

-Skara; la variedad de carnes y pescados a la parrilla son muy típicas, cerso, pollo, ternera o cordero.

-Kebapche; salchihas con carne picada

-Kyufte; albondigas cocinadas con distintas especies autóctonas, de sabor exquisito.

-Sirené; queso blanco rebozado y frito

-Gabi s masló; champiñones refritos con mantequilla

-Tseluvki; es casi igual que nuestro merengue

-Halrá; un postre a base de miel y frutos secos

La gastronomía búlgara es muy diversa, hemos seleccionado algunos de sus platos que creemos pueden interesarte para conocer un poco más este país.

La gastronomía nos muestra gran parte de su cultura, pero si realmente desean conocer a fondo sus costumbres y sus lugares más enigmáticos, les recomendamos una empresa dedicada por completo a dar a conocer mejor este país, Senderismo Europa, ofrece un servicio de guías autóctonos que conocen nuestra lengua y que conseguirán así, transmitirles un pedacito de Bulgaria.

Sin más, nos despedimos, ¡BUEN PROVECHO!