¿Cómo preparar nuestra vivienda para instalar una estufa de leña?

Tener una estufa de leña en tu casa te ofrece muchas ventajas, entre estas se encuentra la capacidad de tener calor cuando nos quedamos sin electricidad en casa y por cualquier motivo, además de reducir los gastos en calefacción.

Paso 1 Ubicación

Lo primero que debes considerar es dónde colocar tu nueva estufa de leña. Encuentra una zona que permita un espacio de 30 cm a los lados y hacia atrás.

Las estufas de leña siempre deben instalarse en el nivel inferior en las casas de dos pisos, si la instalas en el piso superior, no calentará los niveles inferiores eficientemente.

Paso 2 Proteger el suelo

Tendrás que proteger el suelo de las brasas que caen y del sobrecalentamiento. Esto se puede conseguir con un escudo térmico de suelo o almohadilla de hogar.

Paso 3 Preparar la pared

La instalación de un material no combustible en la pared circundante es de vital importancia. Puedes instalar piedras reales o baldosas y colocarlas también en el suelo para garantizar un buen aspecto.

Paso 4  Instalación de la chimenea

Puedes comprar la chimenea o construir la tuya usando solo materiales aprobados. Tendrás que hacer un agujero en el techo o el costado de tu casa y construir un marco que soporte adecuadamente la tubería de la chimenea.

Paso 5 Instalación de tubería y estufa

La tubería de la estufa debes colocarla desde la parte superior de la estufa, hasta el fondo del techo o la pared, donde se conectará con la tubería de la chimenea.

Te recomendamos usar una tubería de doble pared, ya que la tubería negra de pared simple, irradia más calor que la primera. Finalmente, colocas la estufa de leña en su sitio y la unes a la chimenea.

estufa de lena

Tipos de estufa de leña

Hay dos tipos de estufas de leña en el mercado, que cumplen con los estándares de la EPA para combustión limpia:

Las estufas catalíticas tienen un catalizador parecido a un panal, que cuando el humo atraviesa el catalizador, le permite prenderse fuego a una temperatura inferior a la habitual.

Este proceso tiene dos ventajas, la primera es que el humo que está en el convertidor o cámara de combustión, se quema internamente en la estufa, generando menos emisiones.

Lo segundo es que como el humo se está quemando dentro del convertidor, el mecanismo se calienta y difunde tanto calor, que no es necesario  conservar una gran llama. Las estufas no catalíticas, en vez de catalizador usan inyección de aire precalentado para prender el humo y la creosota y de esa manera, lograr una combustión adecuada.

Este procedimiento no es tan efectivo como la combustión catalítica, ya que la madera tiende a quemarse más rápido cuando hay un flujo constante de aire. Ambos tipos de estufas tienen elementos internos, tanto el catalizador como el deflector, respectivamente y en tal sentido necesitarán algún tipo de reemplazo debido a su exposición constante a altas temperaturas.

Estufas de leña para la decoración de viviendas

Para una atmósfera acogedora, las cabañas de madera o un hogar de ladrillos, combina perfectamente con estufas de leña de hierro fundido. Si prefiere un aspecto más moderno, considera las baldosas de piedra natural.

Las baldosas pulidas brillantes, complementan un espacio elegante y contemporáneo, especialmente si optas por colores como el negro o crema. En verano y cuando no esté en uso tu estufa, puedes hacer de ella un punto focal de tu cocina o sala de estar, con unos simples toques. Si su estufa tiene una parte superior plana, coloca una tetera de hierro fundido o cerámica, en la parte superior de la estufa.

Los floreros decorativos y las plantas en macetas o secas también son excelentes opciones. Puedes combinar la chimenea con utensilios de cocina vintage, como tazas de medir de estaño o sartenes de cobre.

Agrupar fotografías familiares en la pared detrás de la estufa distingue aún más el área. Usa una variedad de marcos de colores y formas diferentes y si quieres y en lugar de retratos familiares, puedes colgar lienzos sin marco de arte brillante.